Siete Veces Cien en CDMX: Tenochtitlan renace en arte contemporáneo

Una exposición colectiva que celebra los 700 años de la fundación de Tenochtitlán con más de 40 artistas y la participación del Taller de Obsidiana y su espejo monumental.

Este 2025 vivimos un momento histórico-cultural sin rodeos: la Ciudad de México celebra los 700 años de su fundación como Tenochtitlan. Y no se trata solo de festejar, sino de repensar, reconstruir, reescribir identidad. Uno de los epicentros de esta conmemoración es la exposición colectiva Siete Veces Cien. A 700 Años de la Fundación de Tenochtitlan, curada por Diego Flores Olmedo y presentada en el Museo de la Ciudad de México desde el 30 de agosto y hasta el 19 de octubre.

Contexto: Tenochtitlan que inspira, Tenochtitlan que pulsa

Hace siglos, sobre un lago reflejante, se fundó una ciudad que se convertiría en el corazón del Anáhuac: Tenochtitlan. Ese mito fundacional —el águila posada sobre el nopal— no es solo historia sino cimiento simbólico de nuestra identidad. Hoy, esa narrativa vive desde el arte contemporáneo con propuestas que conectan la memoria y la vanguardia cultural.

La expo: un puente entre pasado y presente

La muestra despliega un abanico estético impresionante: video, recreaciones digitales, instalaciones, esculturas, textiles, artesanías, arte performativo, grabado y pintura —todo acompañado de traducción al náhuatl, porque la voz original no puede faltar.

Diego Flores Olmedo, el curador, lo resume con brutal sinceridad: esta exposición no solo recuerda la grandeza de Tenochtitlan, sino que apuesta a “abrir un espacio de diálogo artístico que permita apropiarse sensiblemente de lo que fue y lo que somos hoy”.

Mariana Gómez Godoy, de la Secretaría de Cultura capitalina, lo refrenda: la ciudad mexica se refleja desde múltiples ángulos artísticos, con una perspectiva moderna que nos reta a repensar la ciudad que somos.

El elenco artístico: voces que dialogan con la historia

La expo reúne a más de 40 artistas contemporáneos, con trayectorias diversas, que dialogan con piezas patrimoniales del museo y del Archivo Histórico de la CDMX. Desde leyendas del arte novohispano‑moderno hasta colectivos emergentes:

  • Aurora Reyes, Miguel Covarrubias, Francisco Mata Rosas, Gabriela González Leal, Tonatiuh Art… nombres que traen pasado visual, narrativa y crítica al presente.
  • También están El Ocote, Candelaria Beltrán, Antonio Gritón, Pedro Gualdi, Rosanna Cervantes, Henry Wellge, Adamo Boari, entre muchos más — un mosaico de voces que tensan el hilo entre lo ancestral y lo contemporáneo.
  • TALLER DE OBSIDIANA®, orgulloso representante del Valle de Teotihuacán, aporta el espejo de obsidiana más grande del mundo, pieza que en el montaje simboliza reflexión, origen y presente hecho cuerpo artístico.

Taller de Obsidiana participa en la exposición Siete Veces Cien. A 700 Años de la Fundación de Tenochtitlan con el espejo de obsidiana más grande del mundo.

Tenochtitlan hoy: identidad que late, identidad que florece

No es festín nostálgico: esta muestra es una ofensiva creativa para reivindicar raíces, resistencias y memoria colectiva. Tenochtitlan, su estética, sus transiciones: la expo lo visualiza como fenómeno estético, político y urbano, en diálogo con nuestra ciudad actual. Cuando lo ancestral se vuelve contemporáneo ocurre algo potente: nuestra identidad se ilumina desde dentro.

Siete Veces Cien — Datos clave

  • Lugar: Museo de la Ciudad de México (José María Pino Suárez 30, Centro Histórico) como llegar.
  • Fechas: del 30 de agosto al 19 de octubre de 2025
  • Modalidad: exposición colectiva con obras diversas + traducción al náhuatl
  • Curaduría: Diego Flores Olmedo, con participación de artistas icónicos y emergentes.
  • Objetivo: conmemorar, reconstruir, hacer visible la raíz viva de la CDMX.

Conclusión sin vueltas

Para Teotihuacán México, esta expo es fundamental. Reconoce que nuestra historia no está vitrificada: es un territorio creativo. Que el espejo de obsidiana más grande del mundo, nacido entre nosotros, se refleje en este espacio símbolo capitalino, es un acto de presencia cultural sin mediadores. El futuro se construye con raíz; y esta exposición lo demuestra sin filtros ni rodeos.