Cada verano, cuando el sol acaricia con fuerza los nopaleros del Valle de Teotihuacán, San Martín de las Pirámides se convierte en un escenario vibrante de cultura, tradición y sabor: la Feria Internacional de la Tuna. Este evento, celebrado anualmente a finales de julio y principios de agosto, es mucho más que una fiesta: es un homenaje al fruto que ha dado identidad, sustento y orgullo a esta región mexiquense.
Origen y tradición
La feria tiene sus raíces en 1973, cuando productores locales decidieron organizar una celebración para promover la tuna, el nopal y el xoconostle, frutos que forman parte esencial de la economía y de la vida cotidiana en San Martín de las Pirámides. Con el paso de las décadas, el evento creció y se consolidó hasta convertirse en uno de los más importantes del Estado de México, atrayendo visitantes nacionales e internacionales.
Hoy en día, la feria no solo es un escaparate agrícola, sino un festival cultural que enlaza lo prehispánico con lo contemporáneo, mostrando al mundo cómo las comunidades locales preservan sus tradiciones al tiempo que innovan en gastronomía y artesanía.
Lo que puedes encontrar
Quien visita la Feria Internacional de la Tuna se adentra en un ambiente festivo que combina el aroma de los frutos recién cosechados con música, danza y colorido popular. Entre lo más destacado se encuentra:
- Productos derivados de la tuna y el nopal: atoles, nieves, licores, mermeladas, salsas, dulces y hasta cosméticos artesanales elaborados a base de estos frutos.
Artesanías únicas: piezas de obsidiana, tallados en madera, textiles, cerámica y trabajos en piedra que reflejan el oficio y la creatividad del valle.
Eventos culturales y artísticos: danzas tradicionales, presentaciones musicales y la esperada elección de la Embajadora Cultural, donde las participantes muestran no solo su belleza, sino también su conocimiento sobre el valor agroindustrial de la tuna.
Ambiente familiar y festivo: juegos mecánicos, pabellones gastronómicos, exposiciones de productores y espacios para convivir con la comunidad.
Una feria que impulsa la economía local
La importancia de este evento va más allá de lo turístico. La feria representa un motor económico para cientos de familias productoras de la región, que encuentran en estos días la oportunidad de dar a conocer sus productos y abrir mercados. Además, fomenta el orgullo por las raíces locales y fortalece la identidad de San Martín como tierra de tunas.
Guía para disfrutar la feria
Si planeas asistir a la próxima edición, aquí tienes algunas recomendaciones:
- Fechas: generalmente se lleva a cabo entre el a finales julio y a principios 3 de agosto. Conviene revisar el calendario anual del Ayuntamiento de San Martín de las Pirámides para confirmar las actividades.
- Ubicación: el centro de San Martín de las Pirámides se transforma en un corredor cultural y gastronómico, con escenarios principales, carpas y pabellones temáticos.
- Qué probar: no te pierdas la nieve de tuna, el licor artesanal y los platillos con nopal.
- Qué llevar: ropa cómoda, sombrero o gorra, protector solar y, sobre todo, apetito y curiosidad.
- Cómo llegar: el municipio está a menos de una hora de la Ciudad de México y muy cerca de la zona arqueológica de Teotihuacán, lo que lo convierte en un plan perfecto para combinar cultura, turismo y gastronomía.
Un encuentro con el Valle de Teotihuacán
La Feria Internacional de la Tuna es, en esencia, una ventana a la riqueza del Valle de Teotihuacán. Es la ocasión ideal para descubrir sabores auténticos, adquirir artesanías únicas, convivir con los productores y, sobre todo, ser testigo de una tradición viva que cada año sigue creciendo.
Visitar esta feria no es solo un paseo: es entrar en contacto con la memoria agrícola de México, con la herencia cultural de los pueblos y con un futuro que se construye con orgullo y sabor local.

